Scale with measuring tape
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Llevar adelante una vida sana no siempre es fácil. Los compromisos diarios, el estrés y la falta de motivación son algunos factores que lo impiden. Además, hay tantos mitos y verdades sobre cuál es la mejor forma de estar saludable, que muchas veces no sabemos por dónde empezar. Algunos dicen que comer jengibre ayuda a bajar de peso, otros dicen que caminar no es un ejercicio suficiente. En fin, ¿a quién creerle? Por eso, nada mejor que hacerle caso a los expertos en el tema. A continuación compartimos algunos consejos de entrenadores famosos, que van a ayudarte a cambiar tu cuerpo.

Optimizar el esfuerzo

No hace falta dedicarle tanto tiempo al ejercicio. Hay técnicas que permiten optimizar el esfuerzo. Bob Harper, entrenador personal estadounidense y autor de diversos libros, aconseja practicar ‘Hot Yoga’. Esta técnica consiste en hacer ejercicios de yoga en condiciones calurosas y húmedas, lo cual hace que la persona transpire mucho y más rápido de lo normal. Los 40 °C en el ambiente combinado con las correspondientes posturas, permite calentar los músculos y así poder trabajar en mayor profundidad, en un período más corto. Además, en un ambiente cálido, los músculos se relajan mucho más, lo cual previene lesiones y nos ahorra tiempo de estiramiento. Como si esto fuera poco, el hecho de transpirar más, ayuda a eliminar toxinas a través de la piel. Por lo tanto, no solo vas a bajar de peso, sino también tu piel va a lucir bien.

Cambiar la rutina

Un error muy común es mantener la misma rutina de entrenamiento durante mucho tiempo. Ángel Merchan, entrenador personal español y director de Home Wellness Madrid, opina que al cabo de algunas semanas haciendo el mismo ejercicio, el cuerpo se adapta y deja de provocar mejoras. “Debemos cambiar el entrenamiento cada cuatro o seis semanas como mucho” ­—­­ dice Ángel. Si vas a un gimnasio o tenés un entrenador personal, pedí que te cambien la rutina cada tanto.

Sin embargo, toda rutina debe tener un descanso. El cuerpo necesita relajarse para poder asimilar el ejercicio. Si no descansamos una o dos veces por semana, corremos riesgo de fatigarnos, y conseguir lo contrario a lo que buscamos: empeorar nuestra condición física.

Comer sano y hacer ejercicio son pilares básicos para estar saludable. Pero también es fundamental divertirse para mantener el cerebro activo. Por eso, te aconsejamos que pruebes los juegos de online casino en River Belle Casino. ¡La diversión está asegurada!

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Alimentación consciente

Todos sabemos lo que hay que comer y cómo combinar los alimentos para estar saludable, pero la verdad es que, en general, no lo hacemos. También sabemos que tenemos que hacer ejercicio físico, pero nos cuesta sostenerlo en el tiempo. Daniel Tangona, el entrenador personal más famoso de la Argentina sostiene que “para que se produzca un cambio real y para siempre, debe nacer desde nuestro ser consciente, y no desde lo que debemos hacer”. Es por eso que él aconseja llevar a cabo una alimentación consciente o Mindful Eating. La misma te propone comer sin necesidad de dietas estrictas: se trata de aprender a relacionarte de manera sana con la comida y con vos mismo. No pone la atención en qué comer, sino en cómo y para qué comemos. Su principal ventaja es que no hay que hacer dieta, ya que estas “solo funcionan a corto plazo” ­—­­ expresa Daniel. Lo ideal es prestar atención a lo que vamos a comer en todo momento. Tanto cuando hacemos las compras, como cuando estamos masticando. Es importante tomar conciencia de los efectos que cada alimento puede causar en tu cuerpo.

Hábitos a la hora de comer

Comer no es solamente abrir la boca, masticar y tragar. Hay ciertos hábitos que quizás no estabas teniendo en cuenta y son de suma importancia. María Pilar Casanova, experta en Mindful Eating, te cuenta cuáles son:

  • No comas si no tenés hambre. Cada vez que vayas a comer preguntate para qué vas a comer. Si se debe a la ansiedad o al estrés, tratá de resolver estos problemas de otra forma: duchate, llamá a algún conocido, salí a hacer ejercicio.
  • Antes de comer, tomá un vaso de agua. Esto ayuda a calmar la ansiedad, ya que muchas veces no sabemos distinguir entre el hambre y la sed.
  • Saboreá cada bocado. Esto nos conecta más con la comida y nos ayuda a tomar conciencia de lo que estamos comiendo. Cuando comemos, el estómago se expande, estimulando ciertas terminaciones nerviosas, que envían la señal de que estamos llenos. Pero el cerebro se toma 20 minutos extras para apretar el botón de saciedad. Por lo tanto, debemos comer despacio para no llenarnos de más.

Comé sin distracciones. Usar el celular o mirar televisión mientras comés es un grave error porque perdés conciencia de lo que estás comiendo. Hay que estar en contacto con uno mismo y con tus sensaciones.