Alcanza tus objetivos de fitness
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Dejémoslo claro, para cualquier cosa que queramos lograr, se necesita una planificación. Un ejemplo es, llevarnos el premio mayor de alguno de los juego de casino favoritos. Básicamente planeamos que presupuesto manejar, una estrategia de juego y aceptar que deberás sacrificar algunas partidas para llegar a las ganancias. Por lo tanto, si este 2020 te pusiste metas a nivel físico. También deberás estar listo para llevar tu plan a cabo y nosotros te vamos a ayudar con estos seis tips.

Establecer un objetivo alcanzable

No pretendas tener el mejor cuerpo en este verano si en todo el año descuidaste tu alimentación y tu rutina del gimnasio. Los objetivos radicales son contraproducentes porque te desalentarán enseguida. Si pretendes salir a correr todos los días una hora mientras que hasta ayer no corrías ni el colectivo, en poco tiempo ni te vas a poner las zapatillas. Es clave que te mantengas realista y comprometido con lo que deseas alcanzar.

Diseñar un plan realista

Lo fundamental es establecerte las metas y mantenerte en el camino que te llevará a ellas. Es ideal que reflexiones y seas consciente de lograr tu deseo de forma progresiva y sin desesperarte. En este caso, deberás planificar tu entrenamiento y las comidas para que se adapten a tu dieta para perder peso y ganar aptitud física. Podrías consultar algún especialista para que te guíe. Como un entrenador con el que te comprometerás a ejercitarte o un nutricionista que revise tu diario de comidas y corrija los desvíos.

Que sean a corto y largo plazo

Tu objetivo debe ser realimente importante para vos. Y, combinar metas a corto y largo plazo, hará que el camino sea más llevadero. A corto plazo verás que estas más activo y te dará más confianza para no salirte del plan. Mientras que tener la mente en el largo plazo nos hará recordar el porqué de esas metas a corto plazo que establecimos. Por ejemplo, si tu meta a largo plazo es correr una maratón, a corto plazo podes tratar de alcanzar una pequeña distancia a la que aún no llegas.

Establecer objetivos de ejercicio alcanzables
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Conseguir un compañero

Muchas veces es difícil empezar algo “solo”. En cambio, tener a alguien al lado que posea nuestro mismo objetivo además de facilitarnos continuar con la rutina, nos alentará a no abandonar en los momentos más difíciles. Lo mejor es que será recíproco y la energía contagiosa de ambos levantará la moral del que lo necesite. Como consejo, tratá de que tenga una condición física parecida a la tuya, que su estilo de vida sea similar y compartan el gusto por el tipo de entrenamiento que elijan. De esta forma, ninguno de los dos correrá con desventaja con respecto al otro y la compañía se prolongará en el tiempo.

Mantener metas medibles

Es necesario que puedas verificar los resultados de tu esfuerzo. Una medición para ver la evolución de tu aptitud física es el control del peso. Entonces, el pesaje semanal o mensual chequeará si el proceso que venís siguiendo es el adecuado para tu objetivo final. Y así, podrás realizar ajustes si son necesarios o seguir adelante con la rutina con la que estas comprometido. Por ejemplo, aumentar tus sesiones de entrenamiento o ajustar el plan alimenticio aumentando o disminuyendo el tipo de alimentos que consumís.

Atacar los antojos

Tener ganas de comer algo sin tener hambre indica la falta de algún nutriente o un signo de deshidratación o cansancio. Así que la próxima vez que pienses en tentarte con eso que sabes que en realidad podes evitar, reemplázalo por agua o elegí dormir una siesta. Los antojos muchas veces nos quieren indicar que algo no está bien, como la falta de agua, y no es realmente ganas de comer golosinas lo que tenías.